El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este martes que sus exámenes médicos realizados en el Centro Médico Militar Nacional Walter Reed concluyeron sin complicaciones, luego de varios meses marcados por cuestionamientos públicos sobre su salud y condición física.
A través de una publicación en la red social Truth Social, el mandatario señaló que “todo salió perfectamente” tras completar un chequeo médico semestral. Sin embargo, no ofreció detalles específicos sobre los estudios realizados ni sobre posibles diagnósticos.
La revisión ocurre en un momento en que Trump, quien cumplirá 80 años el próximo 14 de junio, enfrenta atención mediática por distintas imágenes y apariciones públicas que han generado especulaciones sobre posibles afecciones físicas.
Fotografías y apariciones reavivaron dudas
En meses recientes circularon fotografías donde se observan hematomas en una de sus manos, una erupción cutánea en el cuello y episodios de aparente inflamación en los tobillos.
Además, el mandatario fue captado en distintas reuniones televisadas con los ojos cerrados, lo que provocó comentarios y preguntas sobre su estado físico.
Trump respondió recientemente a esas críticas asegurando que no estaba dormido durante una reunión de gabinete.
“Solo cerré los ojos porque quería largarme de aquí”, declaró ante periodistas.
El presidente republicano ha insistido en múltiples ocasiones en que mantiene una condición física sólida y suele compararse favorablemente con su antecesor, Joe Biden, quien dejó el cargo a los 82 años tras enfrentar cuestionamientos sobre su capacidad para continuar en funciones.
Casa Blanca minimiza síntomas
El médico presidencial, Sean Barbabella, explicó anteriormente que Trump utiliza una crema dermatológica como tratamiento preventivo para la piel, aunque no detalló el origen exacto de la irritación visible en el cuello.
Tras las imágenes difundidas en julio de 2025, Barbabella también descartó enfermedades graves relacionadas con la circulación.
Según la evaluación médica, no existían indicios de:
- Trombosis venosa profunda
- Enfermedad arterial
- Problemas cardiovasculares severos
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, atribuyó la inflamación en las piernas a una afección venosa considerada común y aseguró que los hematomas en la mano fueron consecuencia de los constantes apretones de manos durante actos públicos.
Resonancia magnética generó preguntas
Otro de los puntos que incrementó la atención sobre la salud del mandatario fue la confirmación de una resonancia magnética realizada en octubre pasado.
Inicialmente, la Casa Blanca evitó precisar el motivo del estudio, aunque posteriormente Trump aseguró que formó parte de una revisión médica general.
“El médico dijo que era el mejor resultado que había visto nunca”, declaró el presidente.
Especialistas médicos citados en medios estadounidenses recordaron que las resonancias magnéticas normalmente no forman parte de un examen físico rutinario y suelen utilizarse para obtener imágenes detalladas del cuerpo ante sospechas específicas.
Trump mantiene agenda pública activa
Pese a las dudas sobre su salud, Trump continúa encabezando actos oficiales, reuniones de gabinete y actividades públicas.
El mandatario también mantiene una agenda frecuente relacionada con el golf. Durante un evento en la Oficina Oval, el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., afirmó que el presidente llega a caminar hasta 14.5 kilómetros durante sus jornadas deportivas.
Además, un memorando médico difundido tras revisiones previas indicó que la llamada “edad cardíaca” de Trump sería aproximadamente 14 años menor que su edad cronológica, de acuerdo con evaluaciones cardiovasculares basadas en electrocardiogramas.
La salud de los presidentes estadounidenses suele convertirse en tema de debate público, especialmente durante periodos electorales o segundos mandatos, debido al impacto político e institucional que podría representar cualquier deterioro físico relevante.






