¿Qué tal, mis estimados lectores y paisanos de la CDMX? Les habla Jesús Muñoz. Agárrense porque la tensión en Medio Oriente acaba de escalar a niveles que ya están alcanzando de lleno al mundo de la tecnología que usamos todos los días.
El cuerpo militar de élite de la República Islámica, la Guardia Revolucionaria de Irán, emitió un comunicado oficial difundido por la agencia Tasnim donde le puso fecha y hora a una nueva serie de bombardeos. El blanco ya no son solo cuarteles: ahora van por los corporativos de las empresas más grandes del planeta.
La lista negra de las tecnológicas
El plumazo de los mandos militares iraníes calificó de «compañías terroristas espías» a un bloque de 18 empresas estadounidenses. Entre los nombres más pesados que aparecen en este listado figuran Apple, Google, Microsoft, HP, Intel, Meta, IBM y hasta la constructora aeronáutica Boeing.
La orden de ataque está programada de forma oficial para este miércoles 1 de abril de 2026 en punto de las 20:00 horas, tiempo local iraní.
«Las principales instituciones implicadas en operaciones terroristas serán objetivos legítimos para nosotros. Se recomienda a los empleados de estas instituciones que, para preservar sus vidas, se alejen inmediatamente de sus lugares de trabajo», dictó de manera directa el comunicado militar.
Guerra abierta y drones suicidas
Esta durísima advertencia no llega al aire. Como parte de las mismas hostilidades, el Ejército de la República Islámica de Irán confirmó que ya ejecutó ataques con drones suicidas contra centros estratégicos de comunicación de las firmas Siemens, Telecom y AT&T. Estos impactos se localizaron en el estratégico aeropuerto israelí de Ben Gurión y en la ciudad portuaria de Haifa, al norte de Israel.
Para los que le han perdido la pista al mapa, recuerden que Estados Unidos e Israel iniciaron una guerra abierta contra la República Islámica el pasado 28 de febrero. Desde esa fecha y hasta el día de hoy, los bombardeos son el pan de cada día.
El contraataque de Teherán
Ante las ofensivas de la coalición, el gobierno de Teherán no se ha quedado de brazos cruzados y ha respondido golpeando directo al bolsillo y la logística de occidente. Sus objetivos principales han sido las instalaciones militares estadounidenses en la región y las redes de infraestructura energética.
Por si fuera poco, mantienen bajo un estricto bloqueo el Estrecho de Ormuz, un punto marítimo ultra clave por donde pasa aproximadamente el 20% del petróleo que consume todo el mundo. El panorama luce color de hormiga y las grandes firmas de Silicon Valley ya están activando sus protocolos de emergencia para evacuar a su gente.






