Para Kenia López Rabadán, presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, la discusión sobre una eventual reforma electoral no puede partir de una sola idea ni de una mayoría circunstancial. Hacerlo así, advirtió, pondría en riesgo la democracia y el valor del voto en México, algo que va mucho más allá de los colores partidistas.
En un encuentro con medios en Mérida, Yucatán, la legisladora explicó que el país vive un momento clave en el que se debe defender a las instituciones electorales y la pluralidad política. Recordó que el Congreso aún no recibe formalmente la iniciativa anunciada por el Ejecutivo federal, pero dejó en claro que, si llega, deberá analizarse con diálogo y acuerdos entre todos los partidos.
López Rabadán subrayó que esta Legislatura tiene la obligación de dar certezas a la ciudadanía, en especial a los jóvenes, de que su voto seguirá siendo respetado y bien contado. A su juicio, una reforma que implique un retroceso democrático sería un mensaje negativo para la sociedad y para el futuro político del país.
Uno de los puntos que consideró centrales es evitar que el crimen organizado influya en los procesos electorales. Para ello, dijo, es indispensable fortalecer la autonomía de las autoridades electorales y garantizar que en las 32 entidades federativas existan condiciones para elecciones libres y confiables.
La diputada también relacionó el tema democrático con la agenda internacional de México. Señaló que, en medio de la revisión del tratado comercial con Estados Unidos y Canadá, el país debe demostrar que es una democracia sólida, capaz de ofrecer certeza jurídica y política a sus socios.
Finalmente, López Rabadán señaló que la democracia no puede separarse del tema de la seguridad. Afirmó que existe un reclamo generalizado para que la paz y la justicia regresen a la vida cotidiana de los mexicanos, y que atender esa demanda debe ser una prioridad nacional, más allá de cualquier interés partidista.






