Para curarse en salud y garantizar que las cuentas cuadren al final del día, la plana mayor del Ejecutivo de Baja California sostuvo un encuentro estratégico en Tecate. Alfredo Álvarez Cárdenas, secretario general de Gobierno, y Andrés Pulido Saavedra, titular de Hacienda, llevaron la voz cantante ante los siete ayuntamientos.
El cónclave tuvo como propósito fundamental pasarle báscula a los mecanismos de coordinación financiera. La instrucción es clara: homologar los esquemas de planeación presupuestal y apretar tuercas en la administración para asegurar que el dinero erogado se maneje con total pulcritud.
Al tomar la palabra, Álvarez Cárdenas explicó que no hay gobierno sólido con las bolsas rotas. El secretario general remarcó que la certidumbre de cualquier administración radica en su capacidad para gestionar su techo financiero, siempre de la mano con los demás niveles de gobierno.
Fiel al guion institucional, el funcionario dejó un mensaje directo: “La coordinación financiera con los municipios es clave para garantizar que los recursos se ejerzan con orden, transparencia y eficiencia. Cuando Estado y ayuntamientos trabajamos alineados, fortalecemos la capacidad de respuesta ante las necesidades de la población”.
Poner orden en la casa resulta imperativo en el contexto actual. Los retos que enfrentan demarcaciones como Ensenada con sus pasivos históricos, o la presión recaudatoria en zonas emergentes como San Quintín, obligan a las tesorerías a manejar su presupuesto del 2026 con rigor milimétrico.
Con el fin de evitar que los municipios se ahoguen en trámites o errores de cálculo, la Secretaría de Hacienda ofreció ser el soporte técnico principal. Pulido Saavedra reiteró que habrá acompañamiento constante para que los ayuntamientos ejecuten su gasto sin salir de las directrices de disciplina fiscal.
A la mesa se sentaron los delegados de Tijuana, Playas de Rosarito, Tecate, Ensenada, Mexicali, San Quintín y San Felipe. Durante la reunión, los asistentes hicieron eco de la propuesta estatal, reconociendo que mantener la sintonía financiera es vital para no comprometer los servicios de sus municipios.
Los lineamientos trazados en Tecate forman parte de una cruzada permanente por la salud financiera. El Ejecutivo estatal busca que los cabildos adquieran mejores prácticas en materia de adquisiciones, licitaciones y comprobación del gasto corriente, alejándose de viejas prácticas burocráticas.
Para rematar, el Gobierno del Estado reiteró que la disciplina fiscal es el único camino viable para garantizar la gobernabilidad. Al final de cuentas, el objetivo central de esta coordinación es asegurar que cada peso recaudado regrese a los bajacalifornianos en forma de servicios eficientes y de calidad.





